domingo, 16 de septiembre de 2012

El joven aprendiz

¿Cómo empezar una historia de mí? ¿Qué hay que decir lo que soy o lo que no soy? Soy un alma que decidió reivindicar su camino. Siempre quise estudiar para ser pintor, crecí en una familia tradicional, dependía de mi familia a pesar de querer cierta libertad, había conflictos pero sin historias trágicas y lo que todos los días escuchaba era que tenía que estudiar para poder “ser” alguien, eso era lo importante. Entonces ¿yo no era nadie o era nadie por no tener un título? “Si te dedicas a la pintura te morirás de hambre” y les hice caso, ellos no podían estar equivocados jamás hubiera pensado eso, sabían más de la vida que yo. Por lo tanto decidí estudiar economía y materialmente hablando no puedo quejarme, compré todo lo que quise, hasta una familia, tuve lujos, no me morí de hambre sin embargo casi muero de desesperación y depresión. Al cumplir los cuarenta dejé todo absolutamente todo, encajoné perfectamente los trajes, el portafolio y salí corriendo. Esa tarde cuando estaba a punto de lanzarme al vacío vi un anuncio de un taller para todo tipo de gente no se necesitaba experiencia. Me aferré a esa aventura, me inyectaba vida cada vez que regresaba a mi casa, las cosas comenzaban a tener sentido, no tenía dinero pero tampoco era necesario. El arte salvó mi vida, me convertí en un alma vibrante en equilibrio, tenía por fin conexión con el cosmos, mi universo. Aquella tarde de desobediencia me trajo mi libertad, las alas que tanto buscaba me convertí en constructor de sueños. Soy campo e instrumento de creación, comunico, transmito y comparto el amor al arte, amor a crear. Cada noche que estoy frente a la gente que viene a mirar mi trabajo, revivo, crece en mí la ilusión, la esperanza de salvarme y salvar con risas la humanidad. Algunas ocasiones los fantasmas del pasado me persiguen, entonces aparecen los héroes de mi historia, mis personajes, envuelven mis miedos en una telaraña y los lanzan a la luna con la velocidad de un aplauso. La luna, aquella luna que siempre acude a mí en mi auxilio, me salva, me cuida, ahuyenta al pasado con su voz de soprano y a veces creo que los fantasmas vuelven para escucharle cantar y no para mi noche estropear.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El fin de los tiempos.

Nos fuimos perdiendo, olvidamos lo que nos enseñaron los antiguos, los abuelos de nuestros abuelos que a la vez sus abuelos habían luchado por mantener vivo. Al parecer soy el último de esta especie y a pesar de todo también estoy luchando por sobrevivir. Pensábamos que todo era fantasía, nos perdimos en los objetos y debo reconocer que eran maravillosos pero también trajeron desastres, conflictos entre nosotros mismos, se veía matar sin remordimiento por obtener lo que la mercadotecnia nos ofrecía. Y ¿cómo decirle que no a todo aquello que hacía olvidarnos de aquél amor que nos había despreciado? Si gracias a ello por momentos olvidamos que no había árboles a nuestro alrededor, que ya no había humanos. Me perdí entre lo material, fui presa fácil, soy parte del olvido, de la dependencia, dejé, olvidé, traicioné, pero todo esto ¿para qué lo cuento? ¿Para qué lo escribo? Si soy un simple esclavo, soy el último preso de las máquinas que se alimentan de nuestra sangre y vienen por mí, disfrutan mi miedo, siento que pueden olerme, sentirme. Y yo, no puedo esconderme ni dejar de llorar ¡tengo miedo! Pude escapar, no puedo creerlo, y encontré a dos personas que como yo estaban huyendo, tantas cosas qué decir y compartir y sólo hay silencio… Ya son dos días y aún no he escuchado sus voces y es extraño, tanto tiempo sólo conmigo, hace que quiera estar solo pero sé que los necesito, nos necesitamos. Estoy acostumbrado a hablar solo, creo que he olvidado cómo articular las palabras, cómo gritar. Ya son tres días y el enemigo no se ha presentado, nuestros oídos han descansado, esta paz es angustiante, nos está matando y creo que ellos pueden sentir y oler nuestro miedo, creo que mis acompañantes pueden intuirlo también aunque no dicen nada puedo ver en sus ojos la misma desesperación, este desasosiego puede atraer la muerte. Una pregunta se ha mantenido en mi mente ¿Podremos nosotros salvar la especie humana? Poblar de nuevo la tierra, no habría guerras. ¿Pero qué estoy pensando? Es imposible escapar y acabar con el enemigo, es tan poderoso ¿Será que me estoy volviendo loco?... Otra vez ese sonido ensordecedor, están demasiado cerca. Hemos encontrado un grupo más y ya comenzaron los conflictos, todos quieren dirigir, las voces humanas no son agradables, sobre todo cuando están discutiendo, no luchamos juntos y sólo pensamos en sobrevivir para nosotros mismos, me pregunto si todos escuchamos los cuentos e historias de cómo pudo haber rescatado a la humanidad, como se pudo haber evitado esta catástrofe. Diálogo, tolerancia, palabras que ahora no tienen sentido. No queremos escuchar, nadie quiere dar su brazo a torcer y yo tampoco, la angustia pero sobre todo la ira se ha apoderado de nosotros, la desesperación por tener el poder. Nosotros mismos cedimos el dominio a las máquinas, al enemigo. Los escritos no se equivocaron, todo se está cumpliendo al pie de la letra. Estamos aquí discutiendo, lo hemos comprobado somos los últimos, alguien grita, se escucha ese sonido que ensordece, nunca aprendimos a contenernos y nosotros mismos originamos todo esto. Yo soy el salvador, y el enemigo no nos dominará ni nos vencerá. Maté uno a uno a compañeros los últimos fueron los más difíciles pero mi mente fue más rápida. Y ahora yo, el último de los humanos estoy por llegar al fin, la batalla la ganamos nosotros, la gané yo.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Te conozco en un adiós, en un abrazo de bienvenida..
con hambre, con frío,
en la madrugada y la lluvia.
Con sombras, temblando ante la necesidad
del contacto físico,
maldiciendo y tratando de explicar los desaciertos.

De pronto eres como el café que tanto se anhela.
El destino marcado por una tarde lluviosa
a la que le han seguido interminables Lunas llenas.
Noches de sueños y realidades de colores
y emociones. De madrugadas eternas
y estrellas en el cielo.
El Universo comienza a existir.


En el vuelo

Los sueños ¿qué sería de mi sin ellos?. Mi vida se mantiene gracias a aventurarme y seguir soñando, cada día me encuentro mezclando el vivir con las realidades aquellas que comparto y que transformo con un suspiro, con letras, conmigo...

martes, 14 de agosto de 2012

Desarmado

El amor llega de repente, sin avisar, te ata de manos y pies para que no puedas escapar. O tal vez es que no supiste correr lo suficientemente rápido o poner en práctica lo aprendido en la niñez y esconderte. El amor te hipnotiza con un par de ojos y una voz difícil de olvidar, seca tus lágrimas con risas de complicidad. Hace que te pierdas poco a poco en un lunar el cual deseas todo el día poder besar, transforma tu mundo, el mundo. Hace que quieras el tiempo detener, quedarte para siempre entre sus brazos. Puedes ir y regresar sin preocupaciones, bailar y soñar, cantar antes de dormir. Todo tu existir se transforma a partir de un café, de caminar bajo la lluvia y entregar tu alma en un beso. Lo puedes ver en la luna, escuchar en una canción, suspirar con un aroma. El amor tan esperadamente inesperado llega para que no lo puedas olvidar.

domingo, 17 de junio de 2012