miércoles, 12 de septiembre de 2012
El fin de los tiempos.
Nos fuimos perdiendo, olvidamos lo que nos enseñaron los antiguos, los abuelos de nuestros abuelos que a la vez sus abuelos habían luchado por mantener vivo. Al parecer soy el último de esta especie y a pesar de todo también estoy luchando por sobrevivir. Pensábamos que todo era fantasía, nos perdimos en los objetos y debo reconocer que eran maravillosos pero también trajeron desastres, conflictos entre nosotros mismos, se veía matar sin remordimiento por obtener lo que la mercadotecnia nos ofrecía.
Y ¿cómo decirle que no a todo aquello que hacía olvidarnos de aquél amor que nos había despreciado? Si gracias a ello por momentos olvidamos que no había árboles a nuestro alrededor, que ya no había humanos.
Me perdí entre lo material, fui presa fácil, soy parte del olvido, de la dependencia, dejé, olvidé, traicioné, pero todo esto ¿para qué lo cuento? ¿Para qué lo escribo? Si soy un simple esclavo, soy el último preso de las máquinas que se alimentan de nuestra sangre y vienen por mí, disfrutan mi miedo, siento que pueden olerme, sentirme. Y yo, no puedo esconderme ni dejar de llorar ¡tengo miedo!
Pude escapar, no puedo creerlo, y encontré a dos personas que como yo estaban huyendo, tantas cosas qué decir y compartir y sólo hay silencio…
Ya son dos días y aún no he escuchado sus voces y es extraño, tanto tiempo sólo conmigo, hace que quiera estar solo pero sé que los necesito, nos necesitamos. Estoy acostumbrado a hablar solo, creo que he olvidado cómo articular las palabras, cómo gritar.
Ya son tres días y el enemigo no se ha presentado, nuestros oídos han descansado, esta paz es angustiante, nos está matando y creo que ellos pueden sentir y oler nuestro miedo, creo que mis acompañantes pueden intuirlo también aunque no dicen nada puedo ver en sus ojos la misma desesperación, este desasosiego puede atraer la muerte. Una pregunta se ha mantenido en mi mente ¿Podremos nosotros salvar la especie humana? Poblar de nuevo la tierra, no habría guerras.
¿Pero qué estoy pensando? Es imposible escapar y acabar con el enemigo, es tan poderoso ¿Será que me estoy volviendo loco?... Otra vez ese sonido ensordecedor, están demasiado cerca.
Hemos encontrado un grupo más y ya comenzaron los conflictos, todos quieren dirigir, las voces humanas no son agradables, sobre todo cuando están discutiendo, no luchamos juntos y sólo pensamos en sobrevivir para nosotros mismos, me pregunto si todos escuchamos los cuentos e historias de cómo pudo haber rescatado a la humanidad, como se pudo haber evitado esta catástrofe. Diálogo, tolerancia, palabras que ahora no tienen sentido. No queremos escuchar, nadie quiere dar su brazo a torcer y yo tampoco, la angustia pero sobre todo la ira se ha apoderado de nosotros, la desesperación por tener el poder. Nosotros mismos cedimos el dominio a las máquinas, al enemigo. Los escritos no se equivocaron, todo se está cumpliendo al pie de la letra. Estamos aquí discutiendo, lo hemos comprobado somos los últimos, alguien grita, se escucha ese sonido que ensordece, nunca aprendimos a contenernos y nosotros mismos originamos todo esto.
Yo soy el salvador, y el enemigo no nos dominará ni nos vencerá. Maté uno a uno a compañeros los últimos fueron los más difíciles pero mi mente fue más rápida. Y ahora yo, el último de los humanos estoy por llegar al fin, la batalla la ganamos nosotros, la gané yo.
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